Image

BUROCRACIA

Sobre en mano, respiro deprisa, ascendente de escaleras. Me pone nerviosa parapetarme ante caras hoscas, cerradas, problemáticas, e intentar sacar algo de ellas. Sin ánimo de generalizar y salvo contadas excepciones, los de la oficina de correos son mi enemigo número uno.

Empujo la puerta giratoria y avanzo, mientras murmuro un padrenuestro al cuello de mi camisa, que no es más que un reflejo fugaz como reacción al miedo. Es irracional, lo sabes, pero aun así, la carta me tiembla sin piedad entre los dedos.

Tres tipos aguardan tras el mostrador, con vacío desinterés y sombras largas, puntiagudas, dirigidas hacia mí. Reúno todas las fuerzas que me quedan para aparentar cierto aire altivo, genio flamenco. Éstos a mí no me amilanan, pienso, pero es todo mentira. Mi corazoncito grita a golpes lo contrario, se desboca. Me noto impulsada por una violencia interna y desconocida, sangre que estalla contra mis sienes a intervalos y, por fases, me fallan las piernas enteras, tobillos, rodillas y caderas.

Mi cuerpo cae sobre el suelo de azulejos claros a lo largo, como un drástico peso muerto. En mi palma yace, casi languidece la carta, que contiene los numerosos formularios cumplimentados de mi declaración de impuestos del año. Pagar a quienes, qué ironía, ahora corren directos hacia mí con fiereza tan sólo para indicarme, de usted, que qué locura, que por favor me levante, que está prohibido tumbarse ahí.

#hastaenprosa #laele

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s